sábado, 25 de diciembre de 2010

Tres estilos del jazz

El blues
No necesariamente un estilo del jazz, pero de lo ha alimentado abundantemente.

Bebop

Aunque en sus inicios sufrió un profundo rechazo por la crítica jazzística y, en ocasiones, por los propios músicos swingers, que lo acusaban de no ser jazz, el bebop evolucionó a una gran velocidad. Su actitud de resistencia y rechazo cultural a la colonización de la música negra por la comercialidad, lo acercan al blues y al jazz primitivo más de lo que nunca estuvo el swing. Desligado desde su inicio de la música popular y de un público al que lo que más le divertía era el baile, elevó al jazz a un nivel artístico, desperdiciando así la posibilidad de un éxito comercial.

Cool Jazz

El cool vino determinado por la colaboración entre el trompetista Miles Davis y el compositor Gil Evans. Con los doce temas de Birth of the Cool,  famosa grabación de Miles Davis, se ofreció una propuesta más melódica que rítmica, la cual fue adoptada por numeroso músicos como Stan Getz, Gerry Mulligan o Chet Baker entre otros.

Davis desarrolló un estilo más relajado y orquestal, desnudando al jazz de sus raíces en el blues y empujándolo hacia un sonido que tenía mucho más en común con la música clásica europea y con las formas más vanguardistas del swing.

El estilo cool, por tanto, eliminaba las disonancias del bop, suavizando su tono y reduciendo los acentos de la sección rítmica al tiempo que les daba un enfoque más suave; también daba más importancia a los arreglos. El cool fue un género de gran éxito comercial, facturando discos que se vendían por millones: es el caso de Dave Brubeck y Paul Desmond, con su triunfal “Take Five”.